El 21 de mayo el AMPA del colegio organizó un encuentro con el Psicólogo y Sexólogo Clínico, Alejandro Villena para abordar una cuestión cada vez más presente entre los jóvenes, el consumo de la pornografía.

Alejandro es además Director Clínico y de Investigación en la Asociación Dale Una Vuelta, investigador en la Universidad Internacional de la Rioja, profesor universitario en España y Colombia y miembro del Comité Nacional de expertos del Gobierno para la generación de entornos digitales seguros, entre otros cargos. 

Como especialista conoce a la perfección la tarea de atención clínica, docencia e investigación en las consecuencias del consumo de pornografía en menores y ha escrito el libro ‘¿POR qué NO?’, con orientaciones ante esta problemática. 

Para orientar a las familias y alumnos del colegio sobre esta problemática más que patente en la sociedad, bajo el título ‘Llegar antes que el porno, ¿misión posible?’, Alejandro abordó las principales causas del comienzo de una adicción y de los daños psicológicos derivados de su consumo. Así como las pautas para saber detectarlo y pararlo a tiempo. Como dijo el psicólogo, hoy en día vivimos en la a sociedad del «yo-yo» (egocentrismo) y del «ya-ya» (inmediatez). «Unido a esto, el acceso al porno es asequible, accesible y anónimo. Con un solo clic y con poner una palabra en internet salen millones y millones de cosas. Y este consumo tiene un gran efecto negativo para la salud». Además, el acceso a la pornografía está al alcance de todos. «Los jóvenes ya no se van a buscar revistas como hace años, ahora el acceso está en su propia casa. Somos nosotros los que tiramos a nuestros hijos al océano de internet sin flotador y ahí hay muchos tiburones», explicó el doctor Villena.

Las cifras de acceso a contenidos pornográficos son alarmantes aumentando incluso en las chicas. Así lo ha explicado Alejandro basándose en los últimos estudios. «En 2009, sólo consumían un 7% de las chicas y en 2023 la cifra aumentó al 80%. Los chicos sin embargo han pasado de un 50% a un 100% en cuanto al acceso a estos contenidos».

El psicólogo Alejandro Villena hablando sobre la pornografía en el colegio Newman.

Como explicó el experto, el porno destruye a la persona que lo consume. Tiene gran impacto negativo en muchos aspectos vitales: «Principalmente en la salud sexual pero también en el rendimiento académico de los jóvenes». Y también tiene unas consecuencias que se pueden manifestar en mayor o menor grado tal y como dijo Alejandro a las familias:

– Asociación del porno con el aumento de violencia. El porno es la gasolina que alimenta la agresividad sexual.
– Genera una instrumentalización del sexo.
– El aumento del consumo de pornografía afecta a la autoestima y a la mirada sobre el otro.
– Aumenta las posibilidades de tener disfunción eréctil.

El acceso a la pornografía ocurre por una serie de factores predisponentes entre los que se incluyen, como se habló en la charla, el tipo de educación sexual recibida, las habilidades sociales, diversas patologías psicológicas, baja autoestima, dependencia tecnológica y una deficiente regulación emocional. Estas también podrían ser señales de alerta a la hora de detectar una adicción. Alejandro hizo especial hincapié en las fotos que se suben a las redes sociales, ya que hoy en día, con la presencia de la Inteligencia Artificial, podrían ser manipuladas y convertirnos en víctimas directas de la pornografía.

Después de todo lo expuesto, ¿hay esperanza ante una adicción? El doctor Villena dio algunas claves para ello basadas en la mirada hacia uno mismo y tener conversaciones progresivas con los hijos sobre este tema. Según los estudios, el primer contacto con el porno se produce entre los 9 a los 11 años por curiosidad. Ante esto hay que hacer ver al consumidor que la sexualidad es algo íntimo y que hay que aprender a querer de forma sana. Para ello también es necesario que los hijos se sientan queridos y por supuesto, que sean capaces de desarrollar un pensamiento crítico. También es importante que vean en su familia un modelo de cariño adecuado.

El psicólogo propuso a los padres y familias presentes en el acto hablar con los hijos de este tema, aprovechando cualquier situación cotidiana (por ejemplo, en el coche, donde la conversación no es tan complicada al no ir mirándose cara a cara, etc.). También es necesario aplicar la metodología P.A.R.A:

-Para: Detener la conducta y dejar de ver pornografía.

-Ayuda: Acudir a un adulto o a alguien de confianza para pedir ayuda.

-Respira: Respirar para manejar las situaciones que se han vivido.

-Adelante: Continuar tranquilamente.

Tras finalizar el encuentro, los asistentes pudieron disfrutar de un aperitivo organizado por el AMPA para hacer balance de todo lo anteriormente expuesto.

Desde el colegio agradecemos a Alejandro Villena por esta interesante charla y por responder a las preguntas y dudas de nuestros padres.

El equipo de Orientación del Newman, junto a Natividad Madrid, la enfermera del colegio, han elaborado el siguiente artículo donde se pone de manifiesto la problemática actual en torno a la salud mental, así como las formas de actuación al respecto.

La adolescencia y la temprana juventud es para cualquier persona una época de constantes cambios en todos los órdenes.  Desde hace unos años venimos observando un aumento de las dificultades emocionales de los jóvenes en nuestro país y por eso se está fomentando la salud mental en las escuelas. Es fundamental acompañar a los jóvenes para que sean  capaces de enfrentarse a las adversidades, dificultades de la vida, así como los éxitos: la incertidumbre, los malos momentos, la tristeza, el dolor y el sufrimiento, las relaciones entre iguales, alcanzar objetivos… Las adversidades normales de la vida, que cuando están bien acompañadas pueden contribuir a fortalecer a la persona.  Ante estas situaciones de sufrimiento personal deben saber que se puede pedir ayuda y que el dolor no es la última palabra. 

Sentirse bien en el centro educativo y perteneciente a la comunidad escolar, es primordial para el bienestar emocional, aspecto que influye directamente en la autoestima, las relaciones sociales y en todos los procesos de aprendizaje. De ahí que toda la comunidad educativa, no sólo la enfermería o el departamento de orientación, esté sensibilizada para apoyar a cualquier alumno que pueda estar pasando por un momento de dificultad emocional.

Es muy importante la detección de señales de alerta ante una situación de riesgo para poder prevenir y apoyar antes de que  dicha situación se convierta en un problema mayor. Es ahí donde es muy necesaria una comunicación constante entre las familias y los profesionales del centro. Algunas señales pueden deberse al  normal desarrollo madurativo, pero es importante buscar ayuda si interfieren en la vida diaria. A modo de ejemplo, citamos algunas señales: 

– Sentirse muy triste o ausente durante un periodo de tiempo prolongado.

– No querer ir al colegio.

– Tratar de hacerse daño o tener la idea de hacerlo, hablar de suicidio.

– Participar en peleas o expresar el deseo de hacer daño a los demás.

– Problemas con la comida y obsesión por el peso.

– Cambios de humor o de comportamiento significativos.

El colegio es un lugar privilegiado para prevenir este tipo de dificultades relacionadas con la salud mental y emocional de los alumnos. El centro escolar es un entorno en el que pasan muchas horas y donde todo aquello que sucede impacta en su autoestima, certezas, hábitos, relación con los demás, proyectos de futuro, etc. Por tanto, impulsar actuaciones que fortalezcan estos aspectos de forma adecuada, supone consolidar los factores de protección de la salud y el crecimiento de cada alumno. Por eso el Colegio Internacional JH Newman quiere ser pionero en responder al desafío cada vez mayor, como la adicción a las pantallas o a las redes sociales, el acoso o la violencia en las relaciones afectivas, la baja tolerancia a la frustración, la ansiedad y otras situaciones que se nos presentan en la sociedad actual. 

Si sospechan de que sus hijos se encuentran en alguna de las situaciones citadas anteriormente no duden en ponerse en contacto con los profesionales del centro para intentar solventar el problema.

Departamento de Orientación y enfermera del Colegio Internacional J.H. Newman