Trabajar por rincones en Infantil: crecer y aprender jugando

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Trabajar por rincones en Infantil: crecer y aprender jugando

Los profesores de la etapa de Infantil queríamos compartir con todos vosotros la experiencia de estar trabajando con la metodología de trabajo por rincones en nuestra aulas. Por este motivo, en este curso 2018-19, hemos realizado un curso con la profesora Alicia Alonso Gil para profundizar y reflexionar sobre este modo de trabajo que tanto hemos visto que beneficia a los niños de estas edades. Recién terminado el curso y provechando la presencia de Alicia le hemos hecho una pequeña entrevista que pueda servir de ayuda a todos los que vais conociendo esta metodología y que deseéis saber un poco más sobre su razón de ser y su funcionamiento.

¿Podrías explicar brevemente a una persona que no conozca el trabajo por rincones en qué consiste esta metodología?

La clase está dividida en cuatro zonas que, en conjunto, contemplan la variedad de temáticas necesarias para aprender en estas edades y permite hacerlo de forma interesante, principalmente a través del juego. Cada zona se divide, a su vez, en rincones cuando es necesario:

Zona de Movimiento global (espacio de movimientos grandes, arrastres, empujes, saltos…)

Zona de calma (rincón de biblioteca, rincón de escritor, rincón de ordenador, rincón de juego simbólico)

Zona de manipulación (espacio para las ciencias: rincón de lógica matemática y orientación espacial, rincón de experimentación, rincón de naturaleza…)

Zona de otros lenguajes (Rincones artísticos: música y plástica).

Como profesionales elegimos los materiales y propuestas de actividad para cada rincón. Son aquellos cuyo uso procura a niños y niñas los aprendizajes que sabemos son fundamentales en esa edad. Sienten que están jugando la mayor parte del tiempo, pero desde el punto de vista adulto es la mejor forma de aprender lo que se ha seleccionado como importante. Cuidamos además que haya diferentes grados de dificultad en cada tipo de material, de manera que cualquiera pueda encontrar aquél desde el que puede partir para sentirse competente y luego seguir progresando. Por ejemplo, puzles o construcciones más y menos fáciles de realizar.

Lo que vemos de la acción infantil: Consiste en que los niños y niñas, en gran grupo, eligen a qué espacios de los que hay en la clase desea ir, siempre y cuando haya hueco para ello. Si no puede ir ahora, quizás más tarde, cuando salgan del rincón quienes han elegido antes, o si no en la siguiente sesión. Previamente hemos recordado las normas de cuidarnos y cuidar del material, con todo lo que ello representa.

Eligen ir, en función de su estado de ánimo, a un espacio más (Zona de Movimiento global) o menos activo (rincón de biblioteca) o buscan unos materiales que les atraigan más en esos momentos, por las posibilidades de transformación que tienen (rincón de experiencias) o porque que les permitan crear artísticamente (rincón de plástica).

Saben además que han de hacer también unos trabajos concretos (pocos en tres años y va aumentando algo hacia los cuatro y cinco), que han de entregar en un tiempo determinado. Saben que si se va acercando el día y no los han realizado su tutora o su tutor les van a decir que han de hacerlos porque se acaba el tiempo. Generalmente, a medida que se van acostumbrando a funcionar por rincones y zonas, hacen primero las tareas obligatorias para tener tiempo suficiente para todo lo que no es obligatorio.

Pueden cambiar de rincón cuando han terminado en uno, enseñando lo realizado y dejando ordenado el espacio ocupado.

Al final del tiempo de rincones nos sentamos de nuevo en gran grupo y hablamos de lo que hemos hecho y nos ha gustado, lo que nos ha costado, lo que no ha salido, también salen propuestas para realizar en la siguiente sesión. Eso permite que vaya fijándose una manera de aprender a aprender que se basa en: observar, elegir, planificar y hacer con autonomía y evaluar lo realizado cooperativamente (con todos el mundo) para mejorar.

Tutoras y tutores observamos, apoyamos cuando es preciso y apuntamos la síntesis de lo que vemos y cuentan y, con las anotaciones diarias vamos haciendo la evaluación de lo que cada cual alcanza y de lo que hay que mejorar. Eso nos permite retirar o introducir nuevos materiales o actividades que alguien precisa, pensar en cómo reubicar mejor el uso de algo, y, finalmente, informar del progreso individual y del grupo.

La etapa de Infantil supone un momento crucial para que cada niño descubra quién es y construya una imagen de sí mismo, ¿en qué medida el invitar a los niños a trabajar por rincones puede favorecer este proceso tan importante?

Crear una imagen ajustada, pero positiva de sí, es fundamental. Esta metodología respeta por completo el ritmo y estilo personal de cada cual pues, como ya he dicho, permite que elijan según lo que necesitan y pueden hacer en cada momento. Se adapta a su nivel ya que, al contemplar grados de dificultad distinta, tienen éxito, lo que les da sentimiento de competencia al tiempo que les invita a nuevos retos en cada material o actividad. Toman conciencia de qué cosas les salen con mayor facilidad, pero también ven que las dificultades están graduadas, lo que les permite atreverse a aquello que les cuesta más poco a poco. Nosotras se lo hacemos apetecible, incluyendo aspectos desde los que atraerles para que puedan desarrollar su personalidad, pero haciendo incursiones en todas las opciones que necesitan. Por ejemplo, si un niño o una niña acaba de tener un hermanito y necesita estar mucho en el juego simbólico para poder manipular un muñeco que representa al hermanito, mandarle que haga cosas o incluso enfadarse con él, y así desquitarse un poco de esa sensación de haber dejado de ser centro y aprender a soportarla, podemos hacerle atractivo el rincón de biblioteca introduciendo algún cuento que, relacionado con la llegada de un hermano, le ponga palabras a lo que siente y no sabe identificar bien; de esa forma le ayudamos a elaborar su situación personal y partimos de su necesidad para hacer que sean atractivos rincones que ofrecen otras posibilidades.

Se hacen responsables al aceptar normas como parte de la vida; desarrollan así su capacidad de tolerancia a pequeñas frustraciones diarias que irán favoreciendo su responsabilización: aguantar que el sitio que querían elegir haya sido ya elegido y tener que esperar a que quede libre, saber que si no hacen la tarea obligatoria cuando vaya cumpliendo el plazo no podrán elegir hasta realizarla, aceptar que se recogen los materiales cuando se acaba de jugar, etc.

Así van descubriendo quienes son, qué les gusta, que les cuesta, pero sin competitividad con el resto, desarrollando su sentimiento de competencia y superación personal, lo que se permite porque cada niño o niña o cada grupito, cuando hacen una actividad o juego con los demás, está a lo suyo.

Todos sabemos que lo que más les gusta a los niños de Infantil es jugar.
¿Qué papel desempeña el juego en el crecimiento de los niños pequeños? ¿Por qué todos los pedagogos y maestros insisten siempre en la importancia del juego?

Pues es fundamental, pero no como algo que las personas adultas les ofrecemos como posibilidad para que se entretengan. Es que es su forma de ser y estar en el mundo, su manera de percibirlo es a través del juego y es la emoción positiva que produce el juego lo que facilita que los aprendizajes se fijen: la memoria de lo aprendido. Hoy, gracias a las investigaciones de las neurociencias, sabemos que lo que más se recuerda es lo que se aprendió en situaciones emocionales potentes, pero también sabemos que cuando esas situaciones emocionales son dolorosas (física o psíquicamente) se tiende a rechazar los temas aprendidos en ellas.  Así, es cierto que “la letra con sangre entra”, pero quienes han aprendido de este modo tendrán más difícil convertirse en amantes de la lectura, porque cada vez que lean, se activan en su sistema nervioso sensaciones vinculadas al sentimiento de rechazo que produjo ese aprendizaje.

Queremos que aprendan con emociones positivas y a través del juego es la mejor manera.

Cuando los niños no juegan lo suficiente convierten en situación de juego aquellas que no corresponden. Como personas adultas tenemos que tener claro qué si es elegible como juego por los niños y niñas y qué no. Cuando se come, por ejemplo, no se juega, cuando se tiene que recoger la clase, no se juega. Una criatura que no juega suficiente trata de hacerlo cuando no toca. Quienes somos profesionales de la educación, cuando sabemos que una criatura tiene tiempos de juego reales y suficientes, tenemos autoridad moral para decirle cuándo no toca jugar.

Eso no significa que no hagan trabajos, porque también desean imitar al mundo adulto y eso les hace crecer en autoestima, pero tienen que ser de la cantidad necesaria como para que deseen hacer más, para que no se mate el deseo. Si se plantean demasiados antes de tiempo se abrumarán y esa emoción negativa se asociará al aprendizaje tendiendo a rechazar estas situaciones.

Muchos padres y profesores están excesivamente preocupados en que los niños de Infantil cumplan objetivos que muchas veces están alejados del momento en el que se encuentran. En el curso nos has presentado a través de los rincones un modo diferente de mirar a los niños partiendo de la necesidad real que cada niño tiene y no de las expectativas de los padres y profesores ¿Cómo se hace posible esta atención tan personalizada en el trabajo por rincones?

Se trata de que podamos realmente ayudar a que cada niño o cada niña sea protagonista de su vida, que pueda desarrollar a tope sus posibilidades y acepte sus limitaciones con prudencia para ir mejorando poco a poco con respecto a sí mismo o a sí misma.  A través del trabajo por rincones, donde se contempla una oferta de posibilidades integral, pero ordenada, es muchísimo más fácil, porque respetamos sus intereses (eligen y se evalúan) y permite que se ofrezca a cada cual la ayuda que precisa, cuando el resto está desarrollando con autonomía su juego o su trabajo.  Por otro lado, no ponemos en rincones cosas que requieran una gran dirección por parte de la persona adulta, sino que observamos qué pasos intermedios ha de dar una criatura para llegar con seguridad al siguiente, de ahí lo de poner materiales o actividades con diferentes grados de dificultad. En este planteamiento caben todos y todas, nadie se aburre y nadie siente que no llega.

Muchas gracias Alicia por tu contribución tanto personal como profesional en estos meses que hemos compartido juntos.

2019-02-18T08:15:51+02:0018 febrero, 2019|Eventos, General, Infantil, Medios, Noticias|

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