Club de lectura infantil

//Club de lectura infantil
Club de lectura infantil2019-03-21T12:01:51+02:00

Querido/a amigo/a:

Si has entrado en esta  sección es porque o bien te ha picado la curiosidad, o quizá seas un  gran amante de la lectura y de los libros. Sea cual sea tu caso: ¡bienvenido!

En muchas ocasiones, tanto los padres como los profesores, deseamos leer y regalar a nuestros hijos y alumnos buenos libros de Literatura Infantil, pero a veces nos sentimos perdidos a la hora de elegirlos pues no sabemos los gustos e intereses de las distintas edades y también nos  asaltan las dudas sobre la posible calidad del libro que tenemos en nuestras manos.

Precisamente este club de lectura nace con el deseo de buscar libros que reúnan las mejores condiciones posibles de calidad literaria y artística para deleitar a aquellos que los lean o los miren.

También intentaremos reflexionar juntos recomendando algunos artículos, noticias o actividades relacionadas siempre con el placer de leer en familia.

Estáis todos invitados a participar con nosotros

Puedes contactar con el Club de Lectura escribiendo a Cachi al mail: cortueta@colegionewman.org

Este cuento nos relata la historia del pez más bonito del océano. El pez Arcoíris no quiere compartir ninguna de sus escamas con ningún pez y por este motivo se ve solo y sin amigos. Tras consultar su problema al sabio pulpo Octopus este le aconseja regalar sus escamas. Este gesto le hace ser más feliz, de este modo el pez Arcoiris no volvió nunca más a estar solo.

Es una historia sencilla con un bonito trasfondo que enseñara a los más pequeños que tenerlo todo no nos va a hacer más felices si no tenemos con quien compartirlo.

Se trata de un libro infantil con ilustraciones muy bonitas parecidas a la acuarela. Al estar ambientado en el mar, el color prominente es el azul, contrastado con los colores del pez Arcoiris que son con una aspecto metalizado y de un material distinto, lo que hace que los más pequeños disfruten de un tacto diferente cuando lo tocan. 

Adivina cuánto te quiero”, fue escrito por Sam McBratney en 1994, tuvo desde el comienzo un éxito espectacular recibiendo en 1996 el premio ABBY Award (para que os hagáis una idea este premio lo consiguió poco tiempo después “Harry Potter y la piedra filosofal”).

Sam McBratney es irlandés y continúa viviendo allí con su familia. Durante muchos años ha sido maestro en una escuela. Sam nos dice que el éxito de este libro reside sobre todo en que “crea oportunidades para que pequeños y grandes puedan vivir juntos momentos preciosos”.

No podemos dejar de señalar que las bellas ilustraciones realizadas por Anita Jerám, con sus característicos y suaves dibujos en acuarela, ayudan también a que aumente la magia de este relato.

Este libro nos permite asomarnos al deseo más verdadero y oculto de nuestra vida: nuestra exigencia de ser amados. A través de una conversación entre dos liebres los niños tienen la oportunidad de reconocer la certeza de saberse queridos y de descubrir la intensidad de su amor por los mayores que en su vida diaria les custodian y acompañan.

Elmer es un elefante que gusta mucho a los niños. Es diferente de todos los demás elefantes de su manada pues es multicolor, no es de color elefante. Pero a pesar de ser el preferido de todos, al compararse con los demás se rebelará contra su aspecto y decidirá que debe ser gris como el resto de los elefantes. Cuántas veces también nosotros nos fijamos en los demás y nos disgustamos con nosotros mismos renunciando a nuestra singularidad y pensamos que debemos imitar a otros. En el fondo creemos que nuestra vida tiene menos valor.

Para los niños es decisivo recorrer el camino que les lleve a encontrar su propio rostro, saberse únicos e irrepetibles y sobre todo que alguien que les quiere de verdad les haga descubrir que su vida es un gran bien, el mayor tesoro para la vida de todos los que le rodean.

El  autor de este libro, el escritor británico David McKee, está además convencido de que sus historias no son sólo para los niños sino también para los adultos que se las leen: “Me gusta pensar que escribo para el adulto que el niño será un día y para el niño que aún está en el adulto”.

Es además un libro que llama la atención por su alegre colorido, si os fijáis bien notaréis que el diseño de Elmer está inspirado en las obras del pintor suizo Paul Klee.

Una maravillosa mañana de primavera un pequeño erizo sale de su madriguera, después de su largo sueño invernal, buscando un amigo con quien disfrutar de la nueva estación. Pero al encontrarse con los demás animales del bosque va a ser rechazado: “no, que tú pinchas”, le dice el ratón. Al sentirse desamparado y abandonado por todos, la belleza del paisaje se oscurece, “el mundo ya no es tan maravilloso” se dice a si mismo. La soledad, la ausencia de los demás hace que se seque la fuente de nuestro afecto frente al resto de todas las cosas.

Al final el erizo descubrirá a un amigo verdadero al que no le dan miedo sus pinchos, y estando juntos, el mundo empezará  a ser “más hermoso que nunca”. ¿Quién no ha hecho la experiencia de verse renacer gracias al encuentro con otra persona?

La belleza y la sencillez de esta historia viene acompañada de las delicadas acuarelas de Asún Balzola, escritora y también ilustradora de este cuento, llenas de luminosidad y color.

El libro recibió el Premio Nacional de Literatura infantil y el segundo Premio a la Mejor Labor de Ilustración en 1978.

En determinadas ocasiones decimos que “una imagen vale más que mil palabras”, y esta expresión nos viene como anillo al dedo para presentaros un álbum ilustrado de la artista coreana Suzy Lee titulado “La ola”.
Con tan solo dos tonos de acuarela y unos sugerentes trazos de carboncillo nos presenta una historia llena de vida y movimiento: una niña jugando con las olas en una playa inmensa y desierta.
Los dos protagonistas principales son la niña y la ola junto a cinco gaviotas que la observan y siguen en sus aventuras. Sin embargo hay un personaje más que aparentemente no se ve, pero que sostiene la valentía y el riesgo de la niña frente a un mar inhóspito y embravecido, este personaje casi oculto es su madre que la observa a unos metros de la orilla.
La lectura de este cuento nos invita a descifrar lo que está sucediendo a través de sus ilustraciones, ya que no tiene ni una línea de texto escrito, permitiendo que los niños y los adultos pongamos las palabras que faltan en cada página.
Los bellos trazos de carboncillo de Suzy Lee y la amplitud del horizonte de la playa posibilitan que una y otra vez el lector desee volver a mirar de nuevo sus páginas como si hubiera algo en ellas que nunca se agotara a nuestros ojos. A pesar de ser tan solo un cuento para niños, uno se siente como si se hallara ante una obra de arte. Quizá por ello recibió en 2009 el Primer Premio que el Gremio de Libreros de Madrid da cada año al mejor álbum ilustrado.

El protagonista de este álbum ilustrado es un pececillo llamado Nadarín. Aunque es pequeño nos va a sorprender por su capacidad de mirar el mundo que le rodea y porque no se rinde ante su deseo de vivir libre y feliz. Nadarín le dice a los pececillos de su banco que se esconden ante las dificultades: “ no podéis quedaros ahí para siempre. Tenemos que pensar algo”. Se puede ser pequeño y no renunciar a aquello que aparece como lo más necesario para vivir. Muchas veces los niños nos sorprenden por su capacidad de mirar la realidad y de buscar respuestas y alternativas ante sus pequeños problemas. Es muy importante que los adultos les empujemos a tomar la iniciativa cuando  las dificultades les salen al paso y no darles nosotros las soluciones. Mirad como Nadarín sorprende a todos.

Su autor es además un gran artista. Leo Lioni es un destacado pintor, escultor y diseñador gráfico. En 1984 recibió la Medalla de Oro del Instituto Americano de Artes Gráficas.

La propuesta estética de las ilustraciones de este álbum es muy original. Su técnica mediante el estampado de manchas de color recrea un fondo marino de gran calidad artística. Este álbum es de 1963 pero sigue cautivando a generaciones de padres e hijos.

“El pollo Pepe” podría parecer un cuento escueto y simplón escrito para bebés pero en cambio es un auténtico best-seller del público infantil.

Su protagonista es un pollito que come trigo y maiz y que va enseñando con sus despegables distintas partes de su cuerpo. Cuando se abren sus páginas los niños se asombran de ver las patas, el pico o la barriga del pollito en gran tamaño y con unos vivos y atractivos colores. La sorpresa final llega cuando aparece la mamá del pollito Pepe en un grandioso despegable.

Un cuento de una gran simplicidad que habla a los más pequeños de la alegría de crecer y de saberse acompañados por los que les quieren.

Os presentamos un cuento cuyo protagonista es un lobo aunque se trata de un lobo poco convencional. Los cuentos clásicos nos presentan siempre a los lobos como personajes terribles y desalmados: engañan a las niñas como Caperucita, no tienen compasión con las abuelas, disfrutan comiéndose a los inocentes cabritillos o destruyendo las casitas de los cerditos. En cambio Lucas es un lobo que vive feliz con su familia.

Un buen día se da cuenta de que ya es mayor y que debe irse de casa para comenzar su propia vida. Siguiendo los sabios consejos de los mayores sale decidido al mundo con tan sólo una lista que le ha dado su padre sobre lo que debe comer: cabritillos, caperucitas, cerditos, abuelas… Pero Lucas no va a ser capaz de comérselos ¿Por qué?

Cuando debe comerse a alguno no puede quitarse de la cabeza a aquellos a los que más quiere: sus padres, hermanos y abuelos… de modo que Lucas traslada el afecto y el bien que ha recibido en su casa desde pequeño a todas las criaturas con las que se encuentra sintiéndose imposibilitado para comérselas. Más que un lobo sentimental se trata de un lobo humanísimo, un ser que ha vivido una experiencia buena de la vida y que ya no puede renunciar a ella.

Quint Buchholz nació en Stolberg (Alemania). Estudió Historia del Arte y posteriormente Bellas Artes en Münich. Desde 1988 escribe e ilustra libros para niños y jóvenes, consiguiendo una gran resonancia internacional con “Duerme bien, pequeño oso”.

Fue un cuento que decidió hacer para su hija que entonces tenía cinco años. Pero lo terminó tres años más tarde, lo que nos da una idea del tiempo que invierte Buchholz en hacer cada ilustración. En sus páginas asistimos al momento en el que el pequeño oso se tiene que ir a la cama, y como no, se resiste a dormirse ya que no está cansado. Entonces se asoma por la ventana y a la luz de la luna “que ilumina el mundo” comienza a reconocer las cosas reales que tiene cerca: la pradera, el lago, la casa de la vecina, el granero… los lugares y personas que construyen su vida. A partir de lo que existe y es real se siente confortado y deseoso de que comience mañana un nuevo día en el que podrá de nuevo jugar con sus amigos o contemplar la lluvia desde el granero.

Este libro nos habla de la necesidad de tener certezas en la vida. Sobre todo la certeza de saber que la realidad es positiva, pues todas las cosas nos son dadas gratuitamente, y la conveniencia de seguir la promesa que nos despiertan las circunstancias que cada día nos salen al encuentro.

Las ilustraciones son de una gran belleza, no sólo por su realismo, sino por que el autor nos hace descubrir algo más allá de lo que aparentemente parece: una mirada nueva hacia lo que cotidianamente nos rodea.

En este cuento nos encontramos con una bella y poética versión de la fábula tradicional de “La cigarra y la hormiga”. Frederick es un ratón de campo que en vez de recolectar provisiones para el invierno, como hace el resto de su familia, se dedica a recoger rayos de sol, colores y palabras. Los demás le reprochan su falta de realismo, pues aparentemente no hace nada útil, pero ¿realmente no hace nada? Cuando llega el invierno y en el fondo de la madriguera todos se sienten tristes, abatidos por el frío y el hambre, Frederick les habla de la luz del sol, de los colores y de la belleza de las estaciones, despertando en los demás ratones una certeza para vivir con esperanza incluso dentro de las dificultades. Todos necesitamos alimentarnos cada día de palabras y experiencias verdaderas que iluminen nuestro presente y hagan nuevas las situaciones que nos parecen oscuras.

¿Sabes qué es un vaquicarro? ¿Has visto alguna vez un multipatuto?¿Y un verdiperro? Pues solo tienes que entrar en esta divertida historia para encontrar a los clásicos personajes de toda la vida (un rey, una princesa casadera o varios príncipes pretendientes…) y otros más modernos y divertidos como los increíbles seres que habitan los bosques de este cuento.

Y no solo es original por sus personajes o por sus ilustraciones llenas de detalles y humor, sino porque nos cuenta una bella historia.

Tres príncipes son retados a realizar una prueba de modo que uno de ellos pueda casarse con la princesa, y hasta que llegue el final del cuento no podremos saber cuál de ellos merece ser el elegido.

¿Cuándo podemos considerarnos vencedores frente a los retos que la vida nos plantea? ¿Quizá cuando logramos a toda costa conseguir aquello que de antemano nos hemos propuesto? ¿Y si las circunstancias que se nos presentan nos muestran otra realidad más verdadera y nos vemos empujados a abrazarla con sencillez y alegría?

Jolly Roger Bradfield os deleitará con este cuento, y si os animáis, con otros cuatro más que tras haber caído en el olvido han vuelto a ser reeditados por Ediciones Encuentro.

Se trata de un libro en formato resistente con hojas plastificadas en cartón grueso, diseñado para aquellos niños que con dos o tres años están comenzando a pasar páginas e introducirse en el seguimiento del relato de una historia.

La autora de este cuento, Jutta Bauer, es una de las autoras con más prestigio y difusión dentro y fuera de Alemania. Entre otros ha recibido el  Premio Nacional Alemán al Libro Infantil, el Premio Católico al Libro Infantil o el Premio Hans Cristian Handersen de Ilustración 2010.

Una pequeña casa en el bosque” es una historia de acogida y amistad. Estamos en un bosque despejado y tranquilo, donde vemos suceder los cambios de color que produce cada estación del año: el manto blanco, el verdor de la primavera o la calidez de los tonos rojizos y anaranjados del otoño. Pero a pesar de su belleza natural este bosque esconde peligros e inseguridad para unos y otros. Cada personaje que aparece sufre temor y  persecución por otros animales o por los temidos cazadores.

Pero en medio del bosque hay un lugar donde todos pueden llamar a la puerta. En esa pequeña casa el ciervo acoge a todos, los invita a entrar compartiendo todo lo que tiene. ¿Quién no desea tener siempre un lugar que sea un refugio seguro en medio de la noche?

Todos los hombres necesitamos un hogar en medio del mundo, una casa que nos abra su puerta y nos abrace una y otra vez. Un lugar donde el cazador le tienda la mano a su presa, pues ya ha experimentado la calidez de otra mano que le ha hecho sentirse acogido y ser diferente, en definitiva, un lugar donde todos son queridos sin condiciones.

Un gato, una ardilla y un pato viven  en una vieja cabaña. Cada día cocinan juntos una rica sopa de calabaza. Cocinan, cenan, cantan y son felices. Pero un día Pato se empeña en hacer la sopa a su manera y comienzan los problemas…
Esta simpática historia nos presenta una cuestión decisiva para todos: la necesidad de saber que la propia existencia es un bien para los demás por encima de lo que hagamos o digamos. Es decir, a pesar de nuestras equivocaciones y meteduras de pata.

Los tres amigos juntos van a descubrir que se necesitan, no tanto para hacer bien la sopa, sino porque la presencia del otro es algo demasiado precioso como para perderlo.
Helen Cooper lo acompaña con unas bellas ilustraciones llenas de ternura, delicadeza y pequeños detalles que asombrarán a pequeños y a grandes.

Si os gusta mucho y queréis continuar leyendo otras aventuras del gato, la ardilla y el pato podéis hacerlo en otro cuento titulado “Una pizca de pimienta”.
¡Qué disfrutéis de una sabrosa lectura!

¿Qué puede pasar si un lobo hambriento encuentra a una tierna oveja llamando a su puerta? “Sí, querida, pasa, pasa. ¡Llegas justo a tiempo para cenar!” le dice el lobo con tono burlón. En cambio, toda la velada discurrirá de una forma inimaginable para la fiera hambrienta. La débil y pequeña oveja reclamará ser cuidada y atendida por el lobo y este descubrirá que no puede comerse a alguien que le necesita tanto. Entonces la única solución para no comérsela será echarla de su casa y apartarla de su vida. Y así, ¿se quedará el lobo tranquilo?

Cuando descubrimos nuestras necesidades o exigencias ya no podemos parar. Hasta un malvado lobo puede abrazar a una pequeña oveja cuando deja de mirarla como un “estofado” pues ella le despierta un bien que nunca hubiera imaginado. ¿Quieres saber cómo termina?

Gianni Rodari (1920-1980) es un famoso maestro y pedagogo italiano. Ha escrito numerosos cuentos para niños llegando a recibir en 1970 el premio Hans Cristian Andersen. “Tonino el invisible” se publicó originalmente en  1980 dentro de su libro “Cuentos por teléfono” .

Un día Tonino desea ser invisible para que el maestro no le tome la lección y su deseo se cumple. Piensa que siendo invisible escapará a las miradas de los adultos y podra hacer lo que le de la gana. Sintiéndose libre se dedica a hacer todo tipo de travesuras tratando a las personas y a las cosas sin control.

Pero su invisibilidad le hace descubrir que nadie puede verle ni entrar en relación con él. Es como si no existiera. ¿Se puede vivir sintiendo que no existes para nadie? ¿Se puede ser feliz sin alguien que nos quiera? Poco a poco Tonino se va dando cuenta de que no puede vivir sin pertenecer a todos aquellos que están con él y que le quieren bien: “¡Quiero que mi padre me vea, que mi madre me regañe… quiero jugar con mis amigos!” dice Tonino. Así que después de sus aventuras Tonino feliz vuelve a ser visible para todos.

El protagonista de este cuento es un fantasma que más que asustarnos nos produce compasión y ternura. El pobre está enfermo pero no de gripe o asma sino que sufre un mal peor: la soledad. El doctor Godofredo la recetará amor y cariño enviándole a vivir a otro castillo habitado por otros fantasmas. Ser acogido y querido por ellos será el final de su enfermedad. Un precioso cuento en verso con unas originales ilustraciones y mucho humor.